Muchas veces hemos visto a personas que viven en un constante ajetreo en sus vidas diarias y como eso lo transpiran con sus gestos, formas de hablar e inclusive lo notamos físicamente, he aquí el punto clave, primero detectar que el stress está invadiendo tu vida cotidiana y que lo hemos dejado traspasar la barrera en donde puede ser reflejado en muchos niveles de nuestra vida
El estrés puede desencadenar primero en dejar de prestar cuidado a nuestra belleza, olvidándonos de rutinas básicas por falta de tiempo y derivando en una imagen descuidada

Lo segundo es que aunque no lo creas estas manifestaciones van más allá de un simple descuido, sino que literalmente existen síntomas físicos de estrés (aparte de los orgánicos) esto es como la aparición de granos, espinillas, envejecimiento prematuro, color de la piel pálida, aparición de ojeras, inflamación de los ojos y mucho más
Por todo ellos jamás debemos olvidar que aunque la vida de la ciudad nos ha obligado a no tener mucho respiro de descanso, relajación y tiempo suficiente, debemos de meter rigurosamente ese espacio para dedicarnos un espacio personal y jamás olvidar que lo más importante de toda la agenda somos nosotros mismos
Sublime_enigma
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